Edificación de la Iglesia

La necesidad del estudio bíblico

Para este articulo sobre los desafíos para los pastores tenemos una entrevista con hermano Nicolás Davies, un misionero quien colabora con Desarrollo Cristiano. Hermano, ¿es posible presentarse?

 ¡Por supuesto! Me llamo Nicolás Davies, y mi esposa Kysha y yo somos misioneros australianos acá en Perú. Trabajamos con una organización que brinda cursos teológicos a toda Latinoamérica. Se llama MOCLAM. Y hemos tenido la bendición de colaborar con Desarrollo Cristiano durante los últimos tres años.

Con todas las presiones y las necesidades que enfrentan los pastores, ¿Qué es lo más olvidado?

Es verdad que los pastores tienen muchos desafíos y que cada semana hay una lista extensa de responsabilidades normales y eventos urgentes que luchan por su atención. Esto ha sido especialmente verdad durante el último año de la pandemia. He hablado con varios pastores en apuros. Dan, dan y dan con toda dedicación, por el amor que tienen por su gente, pero la pandemia ha tenido un efecto grave. Hacen malabares con la iglesia, su familia, su trabajo, y la necesidad de tener el culto por internet, por WhatsApp, o por transmisión de radio. Además, ¿Hay alguien que no haya perdido familia o consiervos? La carga en los hombros de los pastores es fuerte.

Entonces, es razonable que dejen atrás sus estudios bíblicos, que considero como la necesidad más olvidada en este tiempo. No solo los de ellos, sino de sus líderes también.

¿Estudios bíblicos? Hablando de todos los desafíos que los pastores enfrentan en su ministerio ¿no será que necesitan algo que les motive para seguir con las disciplinas espirituales, como un curso sobre la oración, por ejemplo?

No hay duda alguna que los pastores necesitan la oración. Pero no quiero distinguir tanto entre la vida espiritual de los pastores y la formación bíblica continua. Por toda la Biblia vemos la relación íntima entre el ánimo y la consolación del Señor, y su palabra. En Salmo 119 versículo 52 el salmista declara “Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos, y me consolé.” En Juan 8, Jesús les advirtió que sus discípulos tienen que permanecer en su palabra, y en su segunda carta a Timoteo, Pablo le exhorta que fuera un obrero que usa bien la palabra de verdad. ¡Y Pablo escribió esto desde la cárcel!

¿Entonces los estudios bíblicos de un pastor no compiten con las disciplinas espirituales?

En el sentido de ocupar parte de su día que pudieran usar para orar o ayunar, claro que hay competencia. Pero en el sentido de que uno sea más importante que el otro, creo que no.

No solo porque ser discípulo de Jesús es profundizar en la palabra como expliqué, sino porque para dar hay que llenarse. Ser un pastor es dar mucho a la gente de su iglesia. El pastor normalmente es la parada obligada para los que buscan a otro con quien puede llorar. Como dije antes, ser pastor es dar, dar, y dar. Pero cuando Pablo pidió que lloremos con los que lloran, es interesante ver que la razón de este amor en Romanos capítulo 12 se basa en la teología profunda de Romanos capítulos 1 al 11.

Obviamente no quiero decir que con este pasaje Pablo manda que todos los pastores tengan que estudiar teología continuamente. Sin embargo, si la motivación del amor de todos los cristianos es el conocimiento profundo de quien es Jesús y lo que ha hecho por nosotros (como lo desarrolla Pablo en la primera mitad de Romanos), con mayor razón aún para los pastores. Para alentar a los demás, sea en la prédica o en la conversación pastoral, los pastores necesitan alentarse por un conocimiento profundo de la palabra.

Por esta razón MOCLAM y Desarrollo Cristiano colaboramos: compartimos la misma visión de la importancia del estudio profundo y riguroso de la Biblia como parte fundamental a la obra del pastor.

Digo que esta necesidad de los estudios bíblicos existe para los líderes también. Me imagino que, dado a que es difícil encontrar tiempo para estudiar para un pastor, todavía es más difícil que este mismo pastor encuentre el tiempo para formar a los líderes de esta manera también, ¿cierto?

Sin duda. Especialmente durante el último año también. Pero nuestro ejemplo es Pablo y Timoteo. A pesar de las dificultades en esa iglesia, en su segunda carta, Pablo quería que Timoteo también se esforzara en encargar sus enseñanzas a hombres fieles para enseñar a otros también.

Es necesario tener el objetivo de capacitar a la próxima generación, aunque esto puede ser difícil dadas las circunstancias, pero necesitamos proclamar el evangelio de Cristo de nuevo en cada generación.

Y los pastores no tienen que ‘reinventar la rueda’, si me permite una expresión inglesa. Hay un montón de recursos excelentes para pastores que quieren tener la capacitación o formación para sus líderes, entonces no tienen que empezar desde cero. Hay muchos pastores que usan los recursos de Desarrollo Cristiano y los cursos de MOCLAM para ayudar con esto.

Entonces para terminar, ¿como quiere animar a los pastores? 

Nadie va a fingir que ser pastor es fácil. Y hay muchos que tratan de no hundirse en este tiempo, haciendo lo que pueden, a veces sin mucho apoyo. Hermanos, Dios es nuestra fuerza y su Espíritu nos está transformando cada vez más como Jesús, día a día. Aunque sea poco y signifique el sacrificio de algo en una lista larga de cosas buenas, para continuar en la obra pastoral, hay que estudiar la palabra tanto como orar, y formar a los líderes. El autor de Hebreos retrata ricamente a Jesús en su carta con la meta de animar la fe de esa congregación, “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.” Que imitemos su ejemplo para alentar a nuestras congregaciones y preparar la próxima generación.

Nicolás Davies ha contribuido una serie de artículos desarrollando temas que surgieron en esta conversación. Puede ver los otros artículos en los siguientes enlaces.

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