¿Por qué la Biblia es tan importante para los cristianos?

Por: José Pepe Mendoza
Fuente: Coalición por el Evangelio

Antes de responder la pregunta, es importante señalar la diferencia entre las palabras “importante” y “necesario”. Algo es “importante” cuando es conveniente, interesante o se considera superior o influyente. Se habla, por ejemplo, de la importancia de cederle el paso a los ancianos o de la importancia de tener educación universitaria. Ambas situaciones son consideradas importantes por los beneficios que traen consigo, pero no podríamos decir que son absolutamente obligatorias.

Por el contrario, cuando señalamos que algo es “necesario”, estamos diciendo que se trata de algo esencial, indispensable, obligatorio y opuesto a lo voluntario o espontáneo. Por ejemplo, necesitas del aire para vivir; no existe un individuo que diga que el aire le es indiferente. Entonces, podríamos decir que algo es importante en relación con su valor y sus posibles resultados, mientras que algo es necesario porque es absolutamente indispensable e ineludible.

La Biblia no solo es importante, valiosa y útil para el cristiano, sino que también es absolutamente necesaria, indispensable e ineludible. Esto podría sonar extraño en tiempos en que la espiritualidad está marcada o definida por un sentimiento subjetivo y por supuestas premisas individuales autónomas marcadas por el “esto es lo que creo yo… y punto”. Hoy muchas personas se dicen cristianas y hasta muy devotas sin tener siquiera un entendimiento básico o un contacto mínimo con la Biblia. Por eso quisiéramos dejar en claro que la Biblia no solo es importante, sino que es necesaria para los cristianos.

Dios se ha revelado

La fe judeocristiana afirma que el Dios Soberano se ha revelado, es decir, que Él mismo ha descubierto, manifestado y dado a conocer su persona y voluntad. ¿Por qué es necesaria la revelación de Dios mismo? Isaías responde a esta pregunta cuando afirma que los pensamientos y los caminos de Dios son superiores y diferentes a los nuestros. Desde nuestra perspectiva humana y debido a nuestra condición caída no podemos percibir a Dios y sus asuntos (Is 55:9; Ro 3:10-12). La revelación de Dios en la Biblia es importante y necesaria porque si Él no se hubiera dado a conocer, entonces no habría posibilidad alguna de que pudiéramos conocerle por nosotros mismos.

Moisés clarifica que el Señor se ha revelado en las Escrituras (otro nombre para la Biblia) para que le conozcamos, le sigamos y así podamos obedecerle (Dt 29:29). El apóstol Pablo nos dice que su predicación era el resultado de la revelación del “misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones… [que] ahora ha sido manifestado a sus santos” (Col 1:26). La Biblia es importante y necesaria porque es la revelación que Dios hace de sí mismo y sin ella ¡no podrías conocer a Dios!

La Biblia transforma

La importancia y necesidad de la Biblia no queda reducida al conocimiento revelado de Dios, algo que ya es maravilloso y sublime. Además, la Biblia tiene un poder sobrenatural y transformador; ningún libro humano posee esta cualidad.

Jeremías afirma por revelación de Dios, “‘¿No es Mi palabra como fuego’, declara el Señor, ‘y como martillo que despedaza la roca’” (Jer 23:29). Ese inmenso poder inherente transforma, alimenta y convierte tu corazón. David compuso un salmo para mostrar todos los beneficios de la Palabra de Dios: “restaura el alma… hace sabio al sencillo… alegran el corazón…alumbra los ojos…” (Sal 19:7-8). La Biblia es importante y necesaria porque es el único alimento que fortalece tu vida espiritual y es, como dice Pedro, algo que debemos anhelar: “deseen como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcan para salvación” (1 P 2:2).

Muchos quieren saber sinceramente qué es lo que Dios espera de ellos. Lo malo es que tienden a buscar la voluntad de Dios de forma mística y hasta un tanto esotérica, como si se esperase la llegada de una voz audible desde el cielo o alguna señal sobrenatural que muestre una luminosa flecha con la dirección para la vida. Sin embargo, el Señor ha dejado la Biblia como un medio espectacular para mostrar su voluntad, revelando lo que espera de nosotros de forma clara, abundante e ineludible.

Por ejemplo, si te preguntaras, ¿qué es lo que demanda Dios de mí? En la Biblia puedes encontrar la respuesta: “Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?” (Mi 6:8).

La Biblia es importante y necesaria porque allí podemos encontrar luz para nuestro camino (Sal 119:105), la verdad que nos hace libres (Jn 8:31-32) y la forma de vida que le agrada a Dios y le da gloria a su nombre (Tit 3:8).

La Biblia es importante y necesaria para los cristianos porque allí se nos presentan las buenas noticias de salvación en Cristo Jesús (2 Ti 3:15). El evangelio nos anuncia primero la realidad de nuestra condición de separación de Dios, una realidad sin esperanza y con solo la muerte como destino final. Sin embargo, Dios se reveló para mostrar un plan de salvación amoroso, en donde el mismísimo Hijo de Dios vino para rescatarnos y liberarnos de nuestra condición mortal por su sola y absoluta gracia. Ahora en Él somos nuevas criaturas y tenemos esperanza porque esperamos su retorno anunciado con precisión en la Biblia.

¿Podrá un cristiano tener una relación distante y superficial con la Biblia? Por lo que hemos visto ahora, podemos decir como Pablo, ¡de ninguna manera!

pepemendoza

José “Pepe” Mendoza es el Director Editorial en Coalición por el Evangelio. Sirvió como pastor asociado en la Iglesia Bautista Internacional, en República Dominicana, y actualmente vive en Lima, Perú. Es profesor en el Instituto Integridad & Sabiduría, colabora con el programa hispano del Southern Baptist Theological Seminary, y también trabaja como editor de libros y recursos cristianos. Está casado con Erika y tienen una hija, Adriana.

Puedes encontrar a José «Pepe» Mendoza en:

La necesidad del estudio bíblico

Para este articulo sobre los desafíos para los pastores tenemos una entrevista con hermano Nicolás Davies, un misionero quien colabora con Desarrollo Cristiano. Hermano, ¿es posible presentarse?

 ¡Por supuesto! Me llamo Nicolás Davies, y mi esposa Kysha y yo somos misioneros australianos acá en Perú. Trabajamos con una organización que brinda cursos teológicos a toda Latinoamérica. Se llama MOCLAM. Y hemos tenido la bendición de colaborar con Desarrollo Cristiano durante los últimos tres años.

Con todas las presiones y las necesidades que enfrentan los pastores, ¿Qué es lo más olvidado?

Es verdad que los pastores tienen muchos desafíos y que cada semana hay una lista extensa de responsabilidades normales y eventos urgentes que luchan por su atención. Esto ha sido especialmente verdad durante el último año de la pandemia. He hablado con varios pastores en apuros. Dan, dan y dan con toda dedicación, por el amor que tienen por su gente, pero la pandemia ha tenido un efecto grave. Hacen malabares con la iglesia, su familia, su trabajo, y la necesidad de tener el culto por internet, por WhatsApp, o por transmisión de radio. Además, ¿Hay alguien que no haya perdido familia o consiervos? La carga en los hombros de los pastores es fuerte.

Entonces, es razonable que dejen atrás sus estudios bíblicos, que considero como la necesidad más olvidada en este tiempo. No solo los de ellos, sino de sus líderes también.

¿Estudios bíblicos? Hablando de todos los desafíos que los pastores enfrentan en su ministerio ¿no será que necesitan algo que les motive para seguir con las disciplinas espirituales, como un curso sobre la oración, por ejemplo?

No hay duda alguna que los pastores necesitan la oración. Pero no quiero distinguir tanto entre la vida espiritual de los pastores y la formación bíblica continua. Por toda la Biblia vemos la relación íntima entre el ánimo y la consolación del Señor, y su palabra. En Salmo 119 versículo 52 el salmista declara “Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos, y me consolé.” En Juan 8, Jesús les advirtió que sus discípulos tienen que permanecer en su palabra, y en su segunda carta a Timoteo, Pablo le exhorta que fuera un obrero que usa bien la palabra de verdad. ¡Y Pablo escribió esto desde la cárcel!

¿Entonces los estudios bíblicos de un pastor no compiten con las disciplinas espirituales?

En el sentido de ocupar parte de su día que pudieran usar para orar o ayunar, claro que hay competencia. Pero en el sentido de que uno sea más importante que el otro, creo que no.

No solo porque ser discípulo de Jesús es profundizar en la palabra como expliqué, sino porque para dar hay que llenarse. Ser un pastor es dar mucho a la gente de su iglesia. El pastor normalmente es la parada obligada para los que buscan a otro con quien puede llorar. Como dije antes, ser pastor es dar, dar, y dar. Pero cuando Pablo pidió que lloremos con los que lloran, es interesante ver que la razón de este amor en Romanos capítulo 12 se basa en la teología profunda de Romanos capítulos 1 al 11.

Obviamente no quiero decir que con este pasaje Pablo manda que todos los pastores tengan que estudiar teología continuamente. Sin embargo, si la motivación del amor de todos los cristianos es el conocimiento profundo de quien es Jesús y lo que ha hecho por nosotros (como lo desarrolla Pablo en la primera mitad de Romanos), con mayor razón aún para los pastores. Para alentar a los demás, sea en la prédica o en la conversación pastoral, los pastores necesitan alentarse por un conocimiento profundo de la palabra.

Por esta razón MOCLAM y Desarrollo Cristiano colaboramos: compartimos la misma visión de la importancia del estudio profundo y riguroso de la Biblia como parte fundamental a la obra del pastor.

Digo que esta necesidad de los estudios bíblicos existe para los líderes también. Me imagino que, dado a que es difícil encontrar tiempo para estudiar para un pastor, todavía es más difícil que este mismo pastor encuentre el tiempo para formar a los líderes de esta manera también, ¿cierto?

Sin duda. Especialmente durante el último año también. Pero nuestro ejemplo es Pablo y Timoteo. A pesar de las dificultades en esa iglesia, en su segunda carta, Pablo quería que Timoteo también se esforzara en encargar sus enseñanzas a hombres fieles para enseñar a otros también.

Es necesario tener el objetivo de capacitar a la próxima generación, aunque esto puede ser difícil dadas las circunstancias, pero necesitamos proclamar el evangelio de Cristo de nuevo en cada generación.

Y los pastores no tienen que ‘reinventar la rueda’, si me permite una expresión inglesa. Hay un montón de recursos excelentes para pastores que quieren tener la capacitación o formación para sus líderes, entonces no tienen que empezar desde cero. Hay muchos pastores que usan los recursos de Desarrollo Cristiano y los cursos de MOCLAM para ayudar con esto.

Entonces para terminar, ¿como quiere animar a los pastores? 

Nadie va a fingir que ser pastor es fácil. Y hay muchos que tratan de no hundirse en este tiempo, haciendo lo que pueden, a veces sin mucho apoyo. Hermanos, Dios es nuestra fuerza y su Espíritu nos está transformando cada vez más como Jesús, día a día. Aunque sea poco y signifique el sacrificio de algo en una lista larga de cosas buenas, para continuar en la obra pastoral, hay que estudiar la palabra tanto como orar, y formar a los líderes. El autor de Hebreos retrata ricamente a Jesús en su carta con la meta de animar la fe de esa congregación, “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.” Que imitemos su ejemplo para alentar a nuestras congregaciones y preparar la próxima generación.

Nicolás Davies ha contribuido una serie de artículos desarrollando temas que surgieron en esta conversación. Puede ver los otros artículos en los siguientes enlaces.

Formación bíblica para la predica

En este artículo continuamos nuestra conversación sobre la importancia de la formación bíblica, pensando especialmente en la predica. Si no ha leído el artículo anterior, puede leerlo acá.  

 ¿Cómo podemos reconocer una buena prédica?

Es una buena pregunta porque invertimos hasta diez o quince horas, quizás más, en su preparación, entonces queremos saber que lo que resulta edifica la gente en la congregación. Obviamente se puede evaluar una prédica en muchas maneras, pero para mí una pregunta útil es, “al final del culto, cuando sale la congregación para almorzar con la familia, ¿en que debe pensar como resultado de la predica?

Obviamente queremos que Jesús esté en la mente y los labios de la congregación después de escuchar nuestra predica. De todos modos, toda la Biblia habla de Jesús como vemos en la conversación en el camino a Emaús en Lucas 24. “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”

Mejorando lo que puedo decir, en su libro Comunicación por medio de la Predicación el pastor Orlando Costas enfatiza la necesidad de predicación cristocéntrica.

“La predicación es, finalmente, un acto dinámico en el cual Dios se dirige a hombres y mujeres fuera y dentro de su pueblo, para confrontarlos con las profundas implicaciones de su obra redentora en Cristo.”

Vemos que el pastor subraya dos cosas:

  • Que Dios usa la predicación para comunicar a la iglesia y al mundo.
  • Y que la predicación es una proclamación de lo que el Padre hace en el mundo a través de la muerte redentora y la resurrección de Jesús.

 

Y los dos son necesarios, ¿no?

¡Claro que sí! No es que el formato de la prédica resuene místicamente con las verdades de Dios más que la canción o un letrero. Lo que hace a una prédica una comunicación de Dios al mundo es el contenido: el evangelio. La misión, la muerte, y la resurrección de Jesús es el poder. Por esta proclamación cristocéntrica, Dios nos confronta a nosotros y al mundo.

De hecho, si seguimos esta lógica, quizás podemos atrevernos a decir que una prédica que no es cristocéntrica no es una prédica. ¡Pero no quisiera poner palabras en la boca del pastor Orlando!

Creo que todos estarían de acuerdo con la importancia de que la prédica debería ser cristocéntrica, es una imagen bonita que, al final del culto, la congregación esté pensando en Jesús, renovados para la semana que viene. Pero repetir el evangelio cada semana puede resultar en prédicas repetitivas sin mucha aplicación. 

Si la prédica solo es un repaso del evangelio, entonces sí. Pero me acuerdo la observación del director de mi seminario: “si la prédica aburre o es repetitiva, es por la falta de estudio del texto bíblico.”

Porque lo que es emocionante es que este énfasis cristocéntrico nos ayuda a tener la aplicación. La Biblia es una fuente que refleja la complejidad de la vida humana. Y por supuesto porque es la historia de Dios revelándose sí mismo y relacionándose con la humanidad en todos los altibajos de la vida, como parte de su plan de anular los efectos del pecado que nos contaminan. Si invertimos el esfuerzo, cavando en el pasaje, en su contexto – especialmente pensando en su conexión con Jesús – pues, ¡imagínese la iglesia con una dieta así!

La prédica cristocéntrica no solo levanta los corazones al entender mejor al Salvador, sino que abre la puerta para hacer real este mismo evangelio en la vida de los hermanos y las hermanas.

¿Uno resulta en el otro, entonces?

Vemos esto en la Biblia. En el Nuevo Testamento hay un patrón general que muestra que la aplicación siempre es resultado de la implicación de la teología cristocéntrica. Vimos así el ejemplo de Romanos en nuestra última conversación, ¿no? En los capítulos 1 al 11 de la teología resaltando Cristo y la gracia, y los capítulos 12 al 16 mostrando las implicaciones de esto en la vida de esta iglesia.

Hay más. En Efesios Pablo elabora tres capítulos explicando cómo Jesús, resucitado y exaltado, reina con autoridad. Escribe, “…el poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío…”(1:19-21)

Y Pablo examina esta idea en estos tres capítulos, conectándola con nuestra salvación y unión con Cristo en un solo cuerpo. Solo después de esta teología cristocéntrica profunda, llega Pablo a las implicaciones en el principio del capítulo 4, “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados…”, y luego explica la aplicación de las verdades de los capítulos 1 al 3 para las vidas de esta iglesia en los capítulos 3 al 6.

Pedro hace lo mismo, dentro del primer capítulo en su primera carta, el apóstol explica la esperanza viva que tenemos en Cristo (1:3-9), prometido de antemano por los profetas (1:10-12), y luego les anima a una vida de santidad (1:13-25), la frase ‘por tanto’ marca la relación entre estos temas, “por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (1:13)

Para los autores bíblicos es sólo al proclamar como es Jesús en toda su profundidad que es posible entender las implicaciones para la vida diaria. La aplicación rica sale de la exposición profunda de Cristo y su obra.

Es muy obvio que estas argumentando a favor del estudio bíblico para la predica. 

Sí. Predicar así requiere el estudio continuo de la Biblia. Si tenemos la visión de que nuestra gente salga del culto reflexionando en la grandeza de todo lo que el Padre hace por Jesús y qué significa para sus vidas, entonces es necesario que nos profundicemos en el estudio bíblico. Antiguo Testamento y Nuevo Testamento sistemáticamente. Es necesario que veamos las partes de un libro en el contexto de todo el libro, y dentro del contexto más amplio de la historia de salvación en Cristo. Es necesario que entendamos como un salmo es diferente que una carta. Es necesario pelearse con pasajes difíciles. Que Cristo sea grande en la vida de nuestra iglesia por nuestras predicas requiere el estudio cuidadoso, diligente, y humilde de la Biblia.

Gracias a Dios, nos ha dado la gente en la comunidad global de Cristo de quien podemos aprender: en estos días hay un montón de recursos. Para estudios más doctrinales, en Desarrollo Cristiano puede obtener el Curso de Formación Teológica Evangelio por Francisco Lacueva. Para estudiar el texto bíblico voy a recomendar (¡por supuesto!) los cursos de MOCLAM que examinan libros de Biblia sistemáticamente.

La predicación es un arte con muchos aspectos claves: la obra del Espíritu Santo, el carácter y la vida del predicador, el testimonio personal. Pero si queremos participar realmente en este acto dinámico de Dios de confrontar a los hombres y mujeres con las profundas implicaciones de su obra redentora en Cristo, es necesario que cavemos en la palabra de Dios para que mostremos su luz desde el púlpito. Y dado que la Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos, cuando muestra su luz, resaltando a Cristo, Dios cambia vidas.

En el próximo mes, vamos a continuar la conversación por explorar como el estudio bíblico ayuda en la obra pastoral de alentar y animar.

Puede ver los demás artículos de este entrevista desde estos enlaces:

 

Alentar a otros por la Palabra

Continuando la conversación sobre la formación bíblica, hablamos de su uso para animar a los hermanos.

 En mi Biblia, y creo que en las de muchos, hay una lista de versículos para varios problemas y dificultades que enfrentamos. Como una concordancia de pasajes pastorales. ‘Si esta triste, lea Juan 16:33’, por ejemplo. Si me permite una pregunta capciosa, esto es suficiente, ¿no? ¿Qué puede contribuir más la formación bíblica al tema de alentar a los otros?

Pues, ¡nunca quisiera negar la utilidad de estas listas! En los momentos difíciles de la vida poder encontrar un pasaje para fortalecernos es una bendición, como una venda en el momento de una herida.

Pero como pastores y líderes sabemos que la variedad de problemas y dificultades que enfrentan la gente son múltiples, ¿no? Entonces esperamos que nuestra gente tenga sus raíces profundamente en lo que Dios nos ha revelado en las Escrituras para que aguanten las tormentas, no que sigan colocándose solo vendas, momificados con versículos individuales. Como dice el salmista en 119:28, “Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.”

Sabemos que la Biblia habla del rango completo de la experiencia humana en todos sus altibajos, y si vamos a aplicar estas riquezas para animar y fortalecer a nuestra gente, necesitamos estudiarlo. Cada libro de la Biblia tiene una contribución a la obra de alentar si tenemos la paciencia y el cuidado. Como observó el Dr. Dominick Hernández, el director del programa hispánico de Southern Baptist Theological Seminary, “La importancia de Romanos y Gálatas es completamente igual a la de Levítico y Números. Estudiar y aplicar toda la Palabra de Dios nos hace poner en práctica lo que decimos creer acerca de la autoridad bíblica.”

Entonces un ejemplo sería que podemos usar las historias de las mujeres infértiles en la Biblia, como Ana, como un recurso para nuestras hermanas que enfrentan este mismo desafío, ¿no?

Esto tiene su papel. Pero con estas riquezas pastorales que la Biblia nos da, viene también la responsabilidad de no imponer en nuestra gente una carga ilícita.

¿“Una carga ilícita”? ¿En que sentido?

La carga del legalismo, especialmente a los que están pasando por desafíos. En este ejemplo de imitar a Ana nos arriesgamos al aconsejar a una persona que su respuesta a las dificultades sea depender de sus propios esfuerzos en vez de mirar a Jesús. Es decir, si no tenemos cuidado, podemos decir a una pareja quien ha intentado tener hijos sin éxito por muchos años que necesitan ser más como Ana, mostrando más dedicación en la oración. En otras palabras, les damos como una fórmula: “Ana hizo esto, entonces ustedes también.”

Pero, vemos en la canción de alegría de Ana en 1 Samuel 2 que Ana sabía que su embarazo no fue para ella, sino para Israel, un hecho enfatizado en la última frase del versículo 11. En el contexto, aquel hijo – dado en el tiempo de apostasía de aquella época – iba a hacer volver a Israel al Señor. Obviamente, Jesús es el cumplimiento al embarazo de Ana, no nosotros. El Espíritu no quiere que usemos las Escrituras para animar la confianza en nuestros propios esfuerzos y dedicación, sino en Cristo.  La carga ilícita es alentar a la gente con un legalismo de buenas intenciones, en vez de recordarles quienes son en Cristo y las bendiciones que hemos recibido por él.

Para hacer esto necesitamos estudiar toda la Biblia, invirtiendo tiempo en la interpretación que resalta a Jesús primero. Y con esta conexión con Cristo y la gracia establecida, podemos reflexionar en el carácter de Dios, visto también en Jesús, con respecto a la tristeza y la frustración de la infertilidad. También podemos reflexionar en la naturaleza humana a la luz de la mancha del pecado y de la encarnación que afirma nuestra naturaleza. Además, podemos aconsejar sobre la infertilidad sobre la base de la gracia que tenemos en la cruz, y la esperanza de la nueva creación.

Si puedo resumir todo esto, quiere decir que la formación bíblica le da a un pastor herramientas mas amplias para animar su gente en dificultades.

“Más amplias” en el sentido, primero, de ser herramientas Cristocéntricas  basadas en la gracia, no las obras.  Y segundo, en el sentido de que el uso Cristocéntrico abre más de la Biblia a las situaciones pastorales. El libro de Rut no es solo para mujeres, sino para varones también. Las historias de Saulo son tanto para mujeres como para varones.

Y hasta este punto hemos hablado sobre la formación bíblica para alentar en una forma reactiva. Pero no queremos olvidar su papel preventivo también. Si predicamos sistemáticamente por todas partes de la Biblia, con un ojo abierto a las riquezas pastorales que hay, podemos armar nuestra gente con un banco de conocimiento bíblico al que podemos referir para animarlos en sus momentos de dificultad. Les podemos decir “¿Se acuerdan lo que vimos en la historia de Ana?”

No sé usted, pero mi impresión del salmo 119 es que el sustento de la Palabra de Dios que pidió el salmista no es nada ligero. ¡Sustentar es comida que llena para continuar, de todos modos! Y si puedo continuar esta metáfora, para preparar esta comida sustanciosa para alentar, hay que preparar con los estudios cuidadosos de la Biblia.

En el próximo mes, vamos a explorar el rol del estudio bíblico en la formación de los líderes futuros de la iglesia.

Puede ver los demás artículos de este entrevista desde estos enlaces:

 

Formar a la nueva generación

Seguimos en nuestra conversación acerca de la formación bíblica con el tema de la importancia de esta formación para la nueva generación de pastores y líderes. 

Para muchos pastores, la idea de capacitar otros líderes es un sueño poco realista. Ya de por sí, es difícil que un pastor encuentre tiempo para su propio estudio bíblico, cuánto más será difícil que tenga tiempo para formar a otros.

Oh, sin duda. Un pastor tiene que hacer malabares con su familia, su trabajo, y sus responsabilidades cpn la iglesia, su propia vida espiritual y descanso. Es fácil leer como pidió Pablo que Timoteo encargara ‘a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros’, pero hacerlo es otra cosa. No solo esto. Pocas iglesias y denominaciones tienen acceso a un seminario, aun si los pastores futuros tienen el dinero para invertir en la matrícula y el tiempo para estudiar. Más, ¿cuál pastor quiere ‘perder’ una persona activa de su iglesia para dejarlo estudiar? Es un desafío grande.

Aparte de estos pastores enfrentando este sueño poco realista, hay otros que quitan la importancia de tal formación bíblica para sus líderes, ¿no? ¿Puede comentar sobre los que enfatizan que es suficiente con tener el llamamiento y la devoción?

Pues, ¿quién puede negar la importancia de estos dos? En el Nuevo Testamento vemos como los doce discípulos y los otros discípulos predicaban el evangelio desde Pentecostés sin tener que aprobar un curso en la homilética. Esto es un papel del Espíritu Santo, ¿no? Además, todos conocemos a pastores y líderes con una fe fuerte sin estudios formales. Tengo la bendición de conocer un evangelista y plantador de iglesias así en el norte del Perú, un siervo muy humilde que carece de una preparación formal. Con razón cuando Pablo le escribió a Timoteo qué cualidades debía tener un líder de la iglesia, nombró el carácter cristiano y la piedad. En la vida de un pastor, y de cualquier cristiano,  el testimonio es lo más importante.

Al mismo tiempo, los discípulos tenían tres años con Jesus, y todavía tenían mucho para aprender como vemos por todo de Hechos. Timoteo pasaba muchos años con Pablo. Apolos tenía un espíritu fervoroso y sabía las escrituras, como lo describe Hechos 18, sin embargo necesitó tiempo con Priscila y Aquila para que le expusiera ‘más exactamente el camino del Señor’. La formación teológica nunca reemplaza el llamamiento y la devoción, pero hay mucha sabiduría en animar que los pastores y líderes futuros para que estudien la Biblia.

Sería el momento perfecto para hablar sobre MOCLAM, ¿no?

Pues, es claro que, hablando como misionero de una organización involucrada en el área de la formación y la educación teológica, sería engañoso fingir otra cosa. Pero puedo dejar este papel a un lado porque lo importante no es que la próxima generación de líderes de la iglesia estudien en MOCLAM, sino que estudien. Punto. No creo que sea una sorpresa para nadie que la pandemia haya resaltado esta necesidad. ¿Cuántos siervos han perdido sus vidas a causa de COVID-19 y sus complicaciones? En algunas denominaciones las pérdidas llegan casi al 10% de los pastores fallecidos ¿no? ¿Quién va a tomar la carga de estas iglesias?

Además, si fingimos que no hubiera una pandemia, tendríamos los desafíos que enfrentan cada iglesia en cada país acerca de la necesidad de formar y capacitar los que van a proclamar el evangelio y predicar la Biblia a la próxima generación con sus desafíos nuevos.

Esto es una declaración grande, pero si me permite objetar con la observación que el mensaje de la Biblia no cambia. 

Ah sí, sería bueno aclarar esto. La Biblia no cambia, por supuesto. Y lo que pide de nosotros es lo mismo. Pero la sociedad sí cambia. Y nuestros pensamientos como una sociedad sobre el mundo. Por ejemplo, podemos imaginar a un pastor que empezó el ministerio en una generación de cristianos preocupados por el dinero entonces cuando piensa en la aplicación del texto bíblico, su perspectiva será mostrar cómo la Biblia desafía estas tendencias. Pues, los años pasan e imaginamos que las próximas generaciones no piensen como sus abuelos, tienen una mentalidad menos enfocada en el dinero. Este pastor sigue predicando la Biblia con fidelidad, pero sus flechas de la aplicación no dan en el blanco, digamos.

Como si fuera la aplicación peruana para una congregación tailandesa, ¿no? 

Exacto. Podemos continuar nuestra escena e imaginar que este pastor también ha invertido en la formación de algunos en su iglesia. Ellos van a estar alerta a estos cambios, especialmente si han aprovechado de la disciplina de estudios formales en la Biblia y de ser discipulado por el pastor. Además, van a poder reconocer el pecado en la mentalidad que la nueva generación. A primera vista, es una generación de cristianos menos obsesivos con el dinero, pero quizás tiene poco interés en las misiones, o algo así.

Aparte de este desafío entre las generaciones,  la constitución de nuestras congregaciones manda que seamos intencionados con la próxima generación de pastores. Más que en el pasado, actualmente vivimos en un país en el que los hermanos y las hermanas en nuestras iglesias – y los visitantes también – tienen un rango de experiencias en cuanto a  educación y trabajo. Estos cambios traen desafíos distintos para los pastores porque ya hay contraargumentos a las repuestas que satisfacían la última generación. Creo que estamos de acuerdo que un futuro pastor necesita ahora de empezar a pensar rigurosamente sobre la Biblia para que pueda aplicar la Biblia con sabiduria y inteligencia en su ministerio futuro.

Y no solo los futuros pastores. La próxima generación necesita líderes de ministerios de varones y mujeres y jóvenes, profesores de la escuelita dominical. Todos necesitan saber cómo usar la Biblia entonces todos pueden aprovechar la formación teológica.

Antes mencionamos que son muchas las dificultades que tiene que enfrentar un pastor para formar a otros, pero creo que esas dificultades son menos graves que las que traería para la iglesia del Perú la falta de una nueva generación bien capacitada. La inversión vale la pena.

En el último artículo del próximo mes, vamos a hablar más sobre algunos opciones para la formación bíblica, especialmente sobre MOCLAM

Puede ver los demás artículos de este entrevista desde estos enlaces:

 

Como estudiar en MOCLAM

En los últimos meses hemos conversado sobre la importancia de la formación bíblica para pastores. En esta conversación, hablamos de los cursos de MOCLAM.

Hermano Nicolas, su deseo de animar pastores y líderes para que hagan estudios bíblicos es parte de su  papel como director de MOCLAM en Perú. ¿Es posible explicarnos más sobre MOCLAM? 

Sí, debo hablar en mi calidad oficial, ¿no? MOCLAM es una serie de 18 cursos de estudios bíblicos cortos y muy económicos. Hay panoramas de toda la Biblia, de libros enteros como el curso Nuevo Testamento 1 que explora todo el evangelio de Marcos. También de grupos de libros, como Antiguo Testamento 1 que examina todo el Pentateuco. Hay una pizca de cursos de doctrina y historia también. Los 70 soles que cuesta cada curso incluye inscripción, los materiales en formato PDF, y la evaluación del examen y el ensayo. Nuestro enfoque está en el texto bíblico y la meta es que los que estudian con nosotros (tenemos estudiantes en casi todo latinoamérica) tengan un conocimiento mejor de esto al fin de cada curso.

¿Y el nombre? ¿Que significa ‘MOCLAM’?

Estos cursos fueron desarrollados por un seminario en Australia que se llama Moore College para predicadores laicos en la iglesias. Hace 20 años algunos misioneros acá vieron como algunos pastores y líderes no podían asistir a el semanario por el dinero o el tiempo, entonces tradujeron los cursos para satisfacer esta necesidad. Queremos apoyar a los pastores que tienen ganas de cavar más profundamente en la Palabra de Dios.

La palabra ‘MOCLAM’ es una versión breve de la frase Moore College en Latino América. Sí, es un título un poco complicado, pero después de 20 años de historia en muchos países es un nombre que tiene la reputación de ofrecer cursos bien cristocentricos. En nuestra página web hay resúmenes de todos los cursos.

Y este enfoque en la Biblia es la base de nuestra colaboración con el Desarrollo Cristiano. Como todos saben, Desarrollo Cristiano tiene casi 40 años apoyando y capacitando a los pastores peruanos de todo el país. Hace algunos años nos dimos cuenta que tenemos la misma visión de animar que los pastores y líderes se dediquen a los estudios bíblicos profundos y sistemáticos como esencial a sus papeles, entonces decidimos colaborar. Y es una gran bendición poder apoyar al ministerio excelente de Desarrollo Cristiano.

En algunas conversaciones anteriores, habló de los recursos para estudios bíblicos que no son de MOCLAM.  ¿Es posible recomendar más de estos?

Con mucho gusto. Ya recomendé el Curso de Formación Teológica Evangelio por Francisco Lacueva. Si un pastor quiere una serie de libros un poco más sustanciosa, hay la serie se llama CTC, la Coleccion Teologica Contemporanea. Ejemplos de estos son Monoteísmo y Cristología en el Nuevo Testamento por Richard Baukham, o Jesús Es el Cristo: Estudios Sobre la Teología de Juan, por Leon Morris. Más que leer un libro solo, tener una dieta regular de una serie que se enfoque en el texto bíblico resulta en mucha profundidad. Aunque los cursos de ETE,  son excelentes también, especialmente para los que quieren formar una fuerte base inicial en el texto bíblico.

Y para los que están interesados en MOCLAM, ¿cómo pueden estudiar?

Como dije, hay más información en nuestra página web, y un video también.

Hay varias opciones. Durante el año tenemos cursos online con clases una vez cada semana. La inscripción y pago es todo online y es fácil y rápido. Publicamos estos cursos en nuestro Facebook. Si nos siguen allá pueden recibir estas noticias. Aparte de este nivel individual, también trabajamos con grupos de pastores, organizaciones e iglesias para ayudarles a tener los cursos. Queremos colaborar con grupos e iglesias que quieren formar una cultura en su iglesia o organización de estudios bíblicos profundos. No solo en Lima sino en todo el Perú. Sobre todo, me gustaría animarles a tener una conversación conmigo, quizás estudiar un curso online para probar cómo son, y luego pensar en formar un grupo.

Si es con MOCLAM, o ETE, o con una serie de libros, lo más importante es que los pastores y líderes estudien la Biblia de una manera sistemática. La profundidad del conocimiento de la Biblia de una iglesia nunca es superior a la del pastor.  Si queremos iglesias con raíces profundas en el conocimiento de las Escrituras, de tal forma que corran la carrera con fidelidad, entonces debemos empezar con el pastor.

Con esto terminamos nuestra entrevista con Nicolas Davies.

Puede revisar las secciones anteriores de esta entrevista desde estos enlaces: